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| Carla Bruni lanza besos en Palacio mientras Felipe Calderón saluda a asistentes a la recepción a Nicolas Sarkozy.Foto: Nicolás Tavira |
“Por aquella propuesta, Felipe, tenemos que seguir”, le dijo Nicolás Sarkozy al mandatario mexicano, al evocar lo dicho por el general Charles de Gaulle, hace 45 años de visita en México, cuando invitó a nuestra nación a avanzar “mano con mano”.
En la primera visita del mandatario francés a un país de Latinoamérica, insistió en que si bien el pasado a veces ha dividido a ambos países, jamás los ha separado.
“Este pasado impera, pero hoy me quiero orientar hacia el futuro”, aseguró el dignatario francés, quien puso como tarea próxima la cita que Calderón y él tendrán el próximo 2 de abril en Londres, en el marco de la Cumbre del G-20.
A lo dicho por el mandatario mexicano de querer posicionar a México como un país actor y no espectador del acontecer internacional, en la cena de gala ofrecida en Palacio Nacional, Sarkozy alertó: “Ese día, ambas naciones deberán elevarse en una sola voz para exigir cambios en las reglas del juego, cambios que demandan los pueblos y que de no efectuarse el pueblo se alzará”.
Estas palabras capturaron la atención de los gobernadores de Guanajuato, Juan Manuel Oliva; de Yucatán, Ivonne Ortega; y de Nuevo León, Natividad González Parás, además de Beatriz Paredes, que siguieron el discurso casi sin parpadear.
“Estimado Felipe, autoridades mexicanas, si no cambiamos las reglas del juego nosotros, políticos hombres y mujeres, tendremos que hacer estos cambios, porque serán exigidos por nuestros pueblos”, declaró Sarkozy en el Salón Tesorería, donde ya todo estaba dispuesto para que los comensales disfrutaran un menú compuesto por corazones de alcachofa, con carpaccio de hongos, y alcachofa con vinagreta de mango; filete a la esencia de chile ancho, calabacita con esquite y tamal de huitlacoche; helado de cajeta con mueganitos, café y te.
Al término de una jornada de más de 12 horas, ambos mandatarios firmaron acuerdos en materia de salud, economía y cultura; se reunieron con el Grupo de Alto Nivel conformado por empresarios y especialistas en seguridad en el Club de Industriales, y posteriormente ofrecieron declaraciones a los medios.
Sarkozy, por su parte, cumplió una agenda apretada: visitó a los senadores en la vieja casona de Xicoténcatl, se reunió con el jefe de gobierno capitalino, y luego con estudiantes del Liceo Franco Mexicano.
Dos mujeres, una visible para todos los reflectores y la otra tras las rejas, acapararon la atención de este encuentro bilateral: la famosa esposa de Sarkozy, Carla Bruni que repartió sonrisas a diestra y siniestra, y Florence Cassez.
Para analizar el caso de Cassez se formó una comisión binacional que buscará los alcances del Convenio de Estrasburgo, cuyos resultados serán entregados en tres semanas.
A mitad de discurso, el presidente Calderón anunció que a partir de ayer una isla del Mar de Cortés llevará el nombre del afamado oceanógrafo Jacques Cousteau.
“Con ello, los mexicanos reconocemos el legado de uno de los más destacados defensores de la naturaleza de la ecología del mar, quien dedicó parte de su vida a explorar nuestra biodiversidad marina”.
En reciprocidad, Francia anunció que México es invitado de honor en la próxima Feria del Libro en París, y en breve se dedicará en el país galo un año con distinción a nuestra nación.
