PARÃS (AFP) — La Caisse d’Epargne (Caja de Ahorros) de Francia perdió “unos 600 millones de euros” en un “incidente” ocurrido en los mercados de acciones durante la semana de la hecatombe bursátil del 6 al 10 de octubre, informó este viernes la institución en un comunicado.
“El incidente” se produjo en las actividades de “derivados” de la Caisse Nationale des Caisses d’Epargne (CNCE), el órgano central del banco cooperativo. Fue detectado en el “los procedimientos habituales de control”, según el comunicado.
Fuentes próximas al dossier explicaron que el equipo a cargo de las acciones de derivados “no respetó” algunos lÃmites en cuanto a las sumas invertidas, pese a las “instrucciones” dadas “habida cuenta de las condiciones del mercado”, en plena tormenta.
Las fuentes señalaron que las seis personas del equipo responsable fueron sancionadas. El director financiero del grupo fue despedido.
Este tipo de actividades se realizan por cuenta propia, por oposición a las actividades por cuenta de clientes y, por lo tanto, son “independientes” de la tesorerÃa de la CNCE. “Teniendo en cuenta su nivel de fondos propios, más de 20.000 millones de euros, y de su importante liquidez, esta pérdida no afecta a la solidez financiera del grupo y no tiene ninguna consecuencia para la clientela”, precisó el comunicado.
“Se tomaron inmediatamente las medidas necesarias para liquidar esta posición y poner fin a esta actividad. Se dictaron sanciones y se informó a las autoridades de tutela”, agregó el texto. La ministra de EconomÃa francesa, Christine Lagarde, “fue informada” de lo sucedido, declaró un portavoz del ministerio, subrayando que el incidente “no pone en entredicho la solidez de la entidad”. Lagarde solicitó “inmediatamente” a la Comisión Bancaria, órgano de tutela de los bancos franceses, que lleve a cabo “una misión de control sobre la actividad de mercado de las cajas de ahorro”.
En junio pasado, la Caisse d’Epargne tomó la decisión de cerrar progresivamente hasta principios de 2009 sus actividades por cuenta propia, juzgadas demasiado arriesgadas.
La Caisse d’Epargne anunció el 8 de octubre su fusión con la Banque Populaire, una alianza precipitada por la crisis financiera de la que debe surgir el segundo banco de depósitos francés.
A principios de año, otro banco francés, Société Générale, registró una pérdida de 4.900 millones de euros imputada a las operaciones fraudulentas del corredor Jerome Kerviel, actualmente juzgado en Francia.