“HabÃa prometido que el plan de salvamento de la banca no costarÃa nada a los franceses”, subrayó Sarkozy en un discurso en el que hacÃa balance de su acción económica durante el pasado año, y que dedicó a justificar su polÃtica por los resultados obtenidos.
Asà insistió en que “todo el mundo lo reconoce, Francia ha resistido mejor que los demás” grandes socios europeos, y aunque reconoció que la recesión sufrida no le satisface, puso el acento en que “desde hace seis meses ha vuelto el crecimiento” y en que “en 2009, pese a la crisis el poder adquisitivo siguió progresando”, al contrario de lo que ocurrÃa en la zona euro como conjunto.
Reiteró su posición en contra de “cualquier aumento de impuestos” teniendo en cuenta que Francia tiene una tasa de imposición “de las más elevadas de Europa, siete puntos superior a la de Alemania”, y que ése es el principal problema de la competitividad del paÃs.
Por eso avanzó, de cara a la conferencia que ha convocado para finales de mes para combatir el déficit público, que “la solución es disminuir el gasto público” que representa “la mitad de nuestra riqueza nacional”, es decir, “diez puntos más (de PIB) que Alemania”, el constante referente.
El jefe del Estado insistió en mantener la regla de no sustituir a uno de cada dos funcionarios que se jubilan, lo que ha conducido a reducir en 100.000 el número de empleados públicos en los dos años y medio que lleva en el puesto.
También volvió a la carga con su idea de que “el mal francés” es “la ilusión de que se podrÃa disminuir el paro repartiendo el trabajo”, en una referencia clara a la ley de 35 horas semanales, uno de los proyectos estrella del Gobierno de izquierdas del quinquenio 1997-2002.
“Mi prioridad es rehabilitar el trabajo” después de haber vaciado de su contenido las 35 horas, ya que “el problema en Francia no es que se trabaje demasiado, sino que no se trabaja lo suficiente”.
En una lÃnea similar criticó a los que sostienen que “el decrecimiento serÃa la única solución para salvar el medio ambiente”, que a su juicio es “una ilusión, como la del reparto del trabajo”, e insistió en que “la riqueza crea riqueza”.
Sarkozy será, el próximo dÃa 27, el primer presidente francés que acuda al Foro Económico Mundial de Davos, y además se encargará de la apertura de la conferencia con un discurso que, según explicó el ElÃseo, tratará sobre el mundo después de la crisis y la regulación de los mercados financieros. EFE