PARIS (AFP) — El Estado francés inyectará 10.500 millones de euros en los seis principales bancos privados del paÃs de aquà a fin de año, anunció el lunes por la noche la ministra de EconomÃa de Francia, Christine Lagarde.
Los beneficiarios son los bancos Credit Agricole (3.000 millones de euros), BNP Paribas (2.550 millones de euros), Societe Generale (1.700 millones de euros), Credit Mutuel (1.200 millones de euros), Caisse d’Epargne (1.100 millones) y Banque Populaire (950 millones), precisó.
Lagarde dijo que esta aportación es indispensable para que los bancos puedan “financiar correctamente la economÃa”, es decir, seguir concediendo créditos en tiempos de crisis y falta de liquidez.
La ministra hizo el anuncio a la prensa tras reunirse con los directivos de las entidades.
También presente, el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, negó que los bancos franceses estén faltos de capital ni que necesiten ser recapitalizados.
“De lo que hablamos, no es de recapitalizar los bancos que lo necesitan, sino de acompañar la financiación de la economÃa”, explicó Noyer.
El Banco de Francia añadió en un comunicado difundido el lunes en la noche que la emisión de tÃtulos subordinados suscritos por el Estado permitirÃa también “mantener un alto nivel de solvencia, en un periodo en que el estado de los mercados no les permite conseguir los capitales necesarios”.
El gobierno anunció la semana pasada un plan de apoyo a los bancos que incluÃa 40.000 millones de euros para reforzar el capital de aquellos que lo pidiesen.
Para la ministra francesa de EconomÃa “el Estado no hace regalos a los bancos”, y estos fondos inyectados “generarán ingresos substanciales al Estado”.
Concretamente, los bancos emitirán tÃtulos, llamados de “deuda subordinada”, por un total de 10.500 millones de euros que el Estado comprará.
Sin embargo el Estado francés no se convierte en accionista. “Estos tÃtulos no darán derecho a voto al Estado”, recalcó la ministra.
Los tÃtulos de deuda subordinada no confieren derecho a voto y su emisión no perjudica a los accionistas existentes.
Como contrapartida a este dispositivo, la ministra pidió a los bancos “compromisos de naturaleza económica y de naturaleza ética”, en referencia a la remuneración de sus dirigentes y al monto de los créditos acordados a las familias y a las empresas.
Estos compromisos serán objeto de una convención firmada con el Estado francés.