ParÃs, 17 nov (PL) Después de una euforia relativa en virtud de la cumbre del Grupo de los 20 (G20) de Washington, Francia despertó el lunes de nuevo frente a la cruda realidad de la crisis financiera y los malos indicios respecto a su economÃa.
La primera nota negativa de la semana la dio Christine Lagarde, ministra de EconomÃa, al admitir a la prensa que los momentos más difÃciles sobre el desempleo están por llegar debido a la caÃda del crecimiento.
Si bien es cierto que hemos escapado de momento de la recesión y el gobierno adoptó un plan emergente para respaldar el empleo a toda costa, el panorama no se presenta muy alentador aunque seguiremos buscando alternativas, comentó.
Las declaraciones de Lagarde se situaban en la misma sintonÃa que el mercado bursátil europeo con una apertura a la baja ante la resonancia de sus similares de Asia. Ninguna de las bolsas pareció demasiado impresionada por los resultados de la cimera del G20.
Como añadido, un estudio del Banco de Francia (BdF) difundido este lunes aseguró que el Hexágono tendrá una contracción de su economÃa de 0,5 por ciento en el cuatro trimestre de 2008, tras haber registrado un crecimiento de 0,1 por ciento en el tercero.
Según el BdF, el incremento anual del paÃs será de 0,9 por ciento, que coincide con las previsiones del Instituto Nacional de EstadÃstica (INSEE).
El pasado viernes, el INSEE anunció el aumento del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre, que permitió a Francia escabullirse de la recesión, aunque por el momento.
Para no crear falsas expectativas, el propio primer ministro, Francois Fillon, adelantó que en 2009 se entrará en absoluta recesión.
Francia es una excepción, pero muy temporal y no escapará al fenómeno, indicaron también fuentes de la Comisión Europea desde Bruselas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) vaticinó aquà una recesión del 0,3 por ciento en los paÃses desarrollados en 2009, con un retroceso mayor de Estados Unidos del orden del 0,9 por ciento.
Japón lo harÃa en 0,1 por ciento y la zona euro en 0,5 por ciento.