París, 14 nov (PL) Consciente de la trascendencia de otras divisas y la debilidad del dólar, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, partirá hoy hacia Washington con un mandato fuerte de la Unión Europea (UE) y de Rusia.
Como subrayara el jefe de Estado ruso, Dmitri Medvédev, la víspera en Cannes y de nuevo hoy en Niza, Europa hablará con una sola voz en la Cumbre del Grupo de los 20 (G20) que aspira a diseñar una nueva arquitectura financiera.
El dólar ya no puede jactarse de ser la única moneda del mundo, recalcó Sarkozy al señalar que Francia, la UE y Rusia esperan que los líderes del mundo presenten un plan concreto para evitar que la actual crisis financiera se repita.
En calidad de presidente de turno del bloque comunitario y con un espaldarazo obvio de Medvedev, con quien cenó anoche, el gobernante galo explicó que muchos comparten sus puntos de vista al destacar que “lo que era verdad en 1945 no puede serlo hoy”.
“Estoy saliendo para Washington para explicar que el dólar, que tras la Segunda Guerra Mundial era la única moneda en el mundo, ya no puede reivindicar ser la única moneda mundial”, puntualizó.
Nuestra idea es que no podemos continuar en el siglo XXI con la organización del siglo XX, añadió.
Moneda de reserva del sistema financiero mundial desde 1944, cuando en Bretton Woods se acordó un sistema de tipos de cambios fijos con el dólar, la divisa estadounidense colapsó en realidad desde 1971 cuando dejó de ser convertible en oro.
Diplomáticos consultados señalaron que la UE se apoyará bastante en Rusia en sus deseos en realidad presionar a Estados Unidos a comprometerse a tomar las primeras medidas para reformar el sistema financiero mundial antes de fines de febrero.
En la Cumbre de Washington estarán los integrantes del Grupo de los Siete (G7), a la sazón Alemania, Gran Bretaña, Japón, Francia, Italia, Canadá y Estados Unidos, así como Rusia, la UE y las naciones emergentes, Brasil, México, Argentina, China y Suráfrica.
También, Australia, Arabia Saudita, la India, Indonesia, Corea del Sur y Turquía, además de los invitados España y Holanda.
Prensa Latina