El paso de la antorcha olÃmpica por Paris y las amenazas de boicotear la ceremonia de apertura de los Juegos OlÃmpicos por la represión china en Tibet enfriaron las relaciones bilaterales y complica el comercio entre ambos paÃses, que se potenciaron notablemente en los últimos años.
El presidente francés Nicolas Sarkozy multiplica sus gestos hacia China para destrabar el entuerto diplomático que enfrió las relaciones bilaterales, tras el fiasco del paso de la antorcha olÃmpica por Paris y las amenazas de boicotear la ceremonia de apertura de los Juegos
OlÃmpicos por la represión china en Tibet.
Las relaciones comerciales, polÃticas e históricas entre China y Francia, el primer paÃs en reconocer a la China comunista, se potenciaron notablemente en los últimos años. Inclusive, en noviembre pasado Sarkozy consolidó el lazo al firmar contratos por 20.000 millones de euros.
Sin embargo, el activismo evidenciado por los franceses y su intento de que los jefes de Estado no asistan a la ceremonia de apertura el 8 de agosto como modo de presión para que China respete los Derechos Humanos, desencadenó numerosas manifestaciones anti-francesas en China.
Las manifestaciones tuvieron como blanco este fin de semana la cadena de supermercados Carrefour en PekÃn, Wuhan, Jinan, Kumming, Xi’an y Qingdao, pero también manifestaron contra Francia ciudadanos de origen chino en Londres, Paris, Los Angeles, BerlÃn o Viena.
El presidente de Carrefour China, José LuÃs Duran, admitió, sin ocultar el temor que predomina entre los empresarios franceses, que “la situación es muy seria, China posee una importancia estratégica para nosotros”.
Por su parte, el gobierno chino, que intenta mostrar su mejor cara al mundo durante los Juegos, reconoce temer que las manifestaciones anti-francesas -convocadas por Internet con el visto bueno de las autoridades- devengan en violencia, como ocurrió con las manifestaciones anti-japonesas del 2005.
Sarkozy buscó descomprimir la situación con un gesto, al enviar el domingo a dos emisarios a PekÃn, el ex premier Jean-Pierre Raffarin y el presidente del Senado Christian Poncelet.
Por la mañana, al llegar a China, el responsable del Senado le entrego una carta del mandatario a la atleta discapacitada Jin Jing, sÃmbolo para los chinos del fiasco que representó el paso de la llama olÃmpica por Paris el pasado 7 de abril.
Jin Jing es considerada por los medios chinos como una heroÃna por haber protegido, a pesar de encontrarse en silla de ruedas, la antorcha olÃmpica frente a los manifestantes pro-tibetanos en Paris que terminaron obligando a apagar la llama.
No obstante, otros cortocircuitos podrÃa producirse con PekÃn con la iniciativa del ascendente Alcalde socialista de Paris, Bertrand Delanoe, quien propuso hoy al Consejo de Paris que le sea atribuido al Dalai Lama el titulo de ciudadano de honor de la capital francesa.
Mientras Sarkozy intenta recuperar la armonÃa con China, su gobierno le apunta por lo bajo a los organismos de Derechos Humanos que pretenden boicotear los Juegos, especialmente a Reporteros Sin Fronteras (RSF), una de las ONG’s francesa mas importante del mundo.
RSF clama por un boicot contra la máxima cita del deporte mundial y todos sus auspiciantes desde que China se postulo para ser sede en el 2001.
La ONG lanzó el boicot en protesta por “las dificultades que debe enfrentar la prensa en China para ejercer su profesión” y “el peligroso incremento de condenaciones a periodistas y ciberdisidentes”.
Link permanente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/42878