La crisis de los ‘subprime’ rebasa toda expectativa y capacidad de reacción individual. Por ello, la zona euro y el G-7 toman medidas simultáneas en busca del final del túnel.
Suiza trabaja en un proyecto propio con medidas preventivas que garantizarÃan la estabilidad de sus instituciones. Las bolsas, por su parte, retoman el aliento.
De forma histórica y en sólo 72 horas, el mundo se movilizó para encontrar soluciones comunes a los estragos provocados por la crisis de los ‘subprime’, terremoto que amenaza con derrumbar Ãntegro al sistema financiero internacional.
En Washington, los paÃses industrializados del G-7 anunciaron el pasado viernes (10.10) su compromiso por echar a andar una estrategia coordinada para atajar la crisis. Una decisión que recibió el respaldo de los paÃses en desarrollo del G-20, de los 185 paÃses miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.
El pasado domingo (12.10), en ParÃs, los 15 paÃses de la zona euro vencieron sus últimas resistencias a actuar en bloque y anunciaron que en las próximas horas tendrá lista una estrategia colegiada.
Suiza, por su parte, celebra las iniciativas pero ha decidido actuar por su cuenta.
De Washington…
El mundo tiene el rostro desencajado.
Nada parece capaz de contener la presente crisis. Ni el ambicioso programa de apoyos de los 700.000 millones de dólares anunciado hace una semana por Estados Unidos, ni los rescates puntuales de bancos en Europa, ni la decisión colegiada de los principales bancos centrales del mundo de reducir las tasas de interés.
El sistema financiero mundial corre el riesgo de desmoronarse y ‘a grandes males, grandes remedios’.
En el marco de los trabajos de la Asamblea Anual Conjunta del FMI y el Banco Mundial, celebrada en Washington, los paÃses del G-7 (EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia) se comprometieron a evitar la quiebra de los gigantes bancarios en problemas.
Para ello acordaron un paquete de medidas que incluye:
1) Utilizar todos los medios a su alcance para prevenir un colapso en las instituciones más débiles.
2) Garantizar los depósitos de los ahorradores.
3) Facilitar a los bancos el acceso a capitalización de fuentes públicas que privadas.
4) Elaborar medidas paralelas para ayudar a la recuperación de los mercados de dinero y crediticio.
5) Buscar caminos para que los bancos jamás carezcan de liquidez para sus operaciones cotidianas.
La estrategia fue celebrada por el Comité Monetario Financiero Internacional (CMFI), órgano polÃtico del FMI y entidad de la que Suiza forma parte, y también por el G-20, que aglutina a los paÃses industrializados del G-7 y gigantes emergentes como Argentina, Brasil, China, India, México o Indonesia.
…a ParÃs
Europa salió al ruedo de forma casi simultánea. El domingo representantes de los 15 paÃses de la zona euro se reunieron con el mandatario francés, Nicolas Sarkozy; con el titular de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; y con el banquero central europeo, Jean-Claude Trichet, para acordar una estrategia común con el fin de mantener a salvo sus sistemas financieros.
La meta es impedir las quiebras bancarias y proteger a los ahorradores. Para ello, los gobiernos aceptaron una mayor participación dentro de la banca de sus naciones.
Garantizarán la liquidez de las instituciones inyectando recursos y contemplan también las intervenciones parciales o totales (nacionalizaciones bancarias).
Los detalles finos y el monto total de recursos que la eurozona consagrará a su programa se desconoce aún.
De hecho, el Ecofin –Consejo Económico de la zona euro- se encuentra en sesión desde el martes pasado y sus decisiones serán transferidas a los Congresos de los 15 paÃses de la zona euro para contar con un plan avalado el próximo fin de semana.
Portugal (20.000 millones de euros), Alemania (430.000 millones), Francia (320.000 millones) y España (100.000 millones) son los primeros en revelar a cuánto ascenderán los fondos nacionales destinados a apuntalar a sus sistemas financieros.
Suiza observa
Por su parte, Suiza se ha mantenido atenta, pero al margen de los programas emergentes de los dos lados del Atlántico.
En Washington, la ministra de EconomÃa, Doris Leuthard, evitó hablar del grado de fragilidad que enfrentan los bancos UBS y Credit Suisse, pilares del sistema financiero helvético, pero dejó claro (12.10), que el gobierno no permitirá ninguna quiebra.
Dijo también que la salud económica de Suiza y el grado de contagio que reciba dependerá en gran medida de las acciones que tome Alemania, su principal socio comercial que ya enfrenta frontalmente la crisis.
Este lunes, el Ministerio de Finanzas, a través de su portavoz, Roland Meier, confirmó que se prepara un programa de medidas preventivas que asegurarán la estabilidad de la plaza financiera suiza y los depósitos de su clientela.
Pierre Mirabaud, director de la Asociación Suiza de Banqueros (ASB), asegura que la banca helvética está a salvo gracias a sus elevados niveles de capitalización.
Y el banquero central suizo, Jean-Pierre Roth, destacó en Washington la fortaleza del franco suizo, que en medio de la volatilidad se ha mantenido estable frente al euro y al dólar.
Los mercados de valores han reaccionado con optimismo a los anuncios internacionales.
Este lunes, las principales bolsas europeas repuntaron en promedio entre 5 y 7% tras las noticias de la zona euro.
Y la bolsa suiza (SWX), en particular, ganó 6,3% al final de la jornada, con abrumadores repuntes de 12,3% en los tÃtulos del UBS y 27% en el caso del Credit Suisse.